Cuando hablamos de igualdad de género nos referimos a la igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades de mujeres y hombres. Trabajar por la igualdad es garantizar los mismos derechos y oportunidades laborales, sin importar el género. Ya existe legislación que ayuda y “obliga” a tener una igualdad formal, pero el problema es que, a pesar de la ley, no todas las empresas creen en la importancia de la igualdad de género y la necesidad de trabajar para la equidad, y por tanto, no tenemos en la práctica esa igualdad de oportunidades, aunque sí en la teoría.
Existen sesgos de género que debemos solucionar, ya que sin ello, nunca podrán verse o detectar las desigualdades.
En Rumbo180 creemos que la igualdad y el trabajo por la equidad es un deber que nos incumbe a todos y en la que debemos implicar nuestros mejores esfuerzos. Además es importantísimo conocer y dar a conocer que la igualdad es rentable para la empresa, las empresas con más políticas de igualdad, resultan ser más rentables, al contrario del prejuicio que puedan tener muchas personas respecto de estas políticas de igualdad, merece la pena se mire por donde se mire.
Desde Rumbo180 trabajamos por y para la igualdad además de la diversidad porque es un bien que todos queremos pero necesitamos cambiar parámetros y esquemas que hoy nos impiden disfrutar de esta igualdad y diversidad con todos los beneficios que implica en todas las áreas de nuestra vida.
Trabajar por la igualdad o con políticas de igualdad en una empresa significa entender que los hombres y las mujeres debemos contar con las mismas oportunidades laborales, de acceso al puesto de trabajo, retribución y ascenso dentro de una empresa, donde no importa quien realice el trabajo sino cómo y cuáles son los resultados del mismo.
